Observación de galaxias activas

B2 1422 +231: un cuásar a 22.000 millones de años luz

Bajo la aséptica identificación B2 1422 +231 se esconde un remoto cuásar situado dentro de los límites de la constelación del Boyero, que presenta un desplazamiento al rojo de z=3'63. Tal vez esto no nos emocione mucho, y desde luego el puntito de luz de la imagen dista mucho de ser espectacular. Ahora bien, si seguís leyendo descubriréis lo excepcional y asombroso de este puntito de luz...

QSO 1422 231

Los cuásares son galaxias muy lejanas, situadas a miles de millones de años luz (y que por lo tanto nos ofrecen una instantanea de un Universo joven), mucho más luminosas que las galaxias normales (próximas a la Vía Láctea y que nos presentan una imagen de un Universo más actual). El motor que hace de estas galaxias remotas tan luminosas es un agujero negro central supermasivo, que en el caso de los cuasares se encuentra activo. Hoy en día sabemos que la mayoría de las galaxias de entidad presentan en su núcleo uno de estos agujeros negros supermasivos, pero en la época actual del Universo estos agujeros negros se encuentran inactivos. Hemos de mirar a galaxias muy lejanas (y por lo tanto a épocas pasadas del Universo) para observar galaxias con su agujero negro activo; los cuásares.

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, también posee uno de estos agujeros negros. Lo conocemos como Sagitario A* y tiene una masa de unos 3 millones de masas solares. Cuando hace miles de millones de años Sagitario A* se encontraba activo, nuestra galaxia también pasaba por el estado de cuásar.

Bien, volvamos a B2 1422 +231; esta galaxia (cuásar) presenta un corrimiento al rojo de z=3'6. Esto quiere decir que al analizar la luz procedente de él observamos un fuerte desplazamiento hacia mayores longitudes de onda, debido a que la expansión del Universo causa un estiramiento de la luz en su viaje desde el cuásar hasta nuestra posición.

Ese corrimiento al rojo implica que la luz procendente del cuásar y que nos llega ahora, cuando el Universo tiene una edad de unos 13.700 millones de años, partió cuando el Universo tenía tan solo unos 1.800 millones de años de edad. Estamos viendo una galaxia jovencísima. Dicho de otro modo: la luz procedente de ese cuásar lleva viajando por el Universo unos 11.900 millones de años.

Desde el tiempo en el que la luz fue emitida hasta el tiempo actual de observación, la expansión del Universo ha hecho que este objeto y nuestra Vïa Láctea se hayan alejado hasta distanciarse unos 22.900 millones de años luz. ¿Va cambiando ahora la perspectiva con la que miramos el puntito de la imagen?

Aun hay más... a pesar de ser un objeto extremadamente luminoso, la luz procedente de este cuásar experimenta una amplificación (lente gravitacional) por una galaxia masiva situada convenientemente entre el cuásar y la Vía Láctea. Gracias a este efecto se produce un efecto lupa en la luz del cuásar sin el cual el objeto sería 20 veces más débil. Este efecto es responsable también de que veamos una imagen cuádruple de B2 1422 +231.

Un poco más información sobre el objeto en cuestión

 

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